Las manos atadas
La razón abandonada
Así quedé apresada
Mi vida parada
Las luces se apagaron
Las flores marchitaron
La sonrisa desaparecida
Mientras tú flotabas
Estabas pero me dejabas
Tu mirada se perdió
El dolor paró mi corazón
Dejé de ser, de ser yo
Juré lo mejor por tí
Pero apenas pude seguir
En un laberinto me adentré
Perdí la cuerda que me unía
Hasta mi nombre se esfumó
Y tanto dolor nubló la razón
Sin ti no puedo, sin tu lucero
Tus palabras sabias, daban vida
Un barco a la deriva bajo el torbellino
Perdí el rumbo de mi destino
Viró mi barco y atrapado por algas
Temores, miedos me frenan y encallan
Que absorben la voluntad
Atrapada cual incauta milenaria
Guiada por mentiras y falsas verdades
Hay que quebrarlo todo para empezar
Yo sóla no me atrevo
Me falta creer en lo mayor
Sin fé en tí, jamás caminarás
No te adentres al bosque
Donde no ves y te perderás
Pero sientes e imaginas con verdad
La lluvia te golpea, y no sientes
Las hojas tintinean, y no oyes
La luz resplandece, y no ves
Caes al vacío, al frío río
Renace tu alma, tu co-razón
Respiras un nuevo aroma
Vives, de nuevo vives
por tí, y al fin sola
¿Que importa ya el camino?
¿Los golpes del destino?
¿Los caminos ya perdidos?
No todo es imposible
Sigue caminando con decisión
Nunca dejés de oirte, corazón
(2 de octubre de 2010)
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